LIDERAZGO PARA LA CALIDAD TERCER PARCIAL
Comprender y reaccionar a las fluctuaciones en el entorno externo
La gestión de calidad no puede existir en un vacío, por lo que es importante que los líderes de la organización estén al tanto de los cambios en el entorno externo y puedan adaptarse a ellos. Esto puede incluir cambios en la economía, la tecnología, los cambios regulatorios, entre otros. Al comprender estas fluctuaciones y adaptarse a ellas, la organización puede mejorar su eficiencia, eficacia y adaptabilidad.
Tener en cuenta las necesidades de todas las partes implicadas
La gestión de calidad no solo se trata de la organización en sí, sino de todas las partes interesadas (Stakeholders). Cada grupo de partes interesadas tiene sus propias necesidades y expectativas que deben ser consideradas. Esto incluye a los clientes, propietarios, proveedores, empleados, comunidades locales y el público en general. Al entender y satisfacer estas necesidades, la organización puede mejorar su reputación y su éxito en el largo plazo.
Establecer una visión clara de las expectativas de la organización
Una visión clara es esencial para la planificación y el éxito a largo plazo de la organización. Esta visión debe ser compartida por todos los empleados y debe ser clara y precisa. Al establecer una visión clara, la organización puede centrarse en sus objetivos y trabajar en conjunto para lograrlos.
Establecer valores comunes y modelos éticos en toda la organización
Los valores y la ética son fundamentales para la gestión de calidad. Los líderes deben ser modelos a seguir y establecer valores comunes para que todos los empleados puedan trabajar juntos de manera efectiva. Al infundir estos valores y ética en toda la organización, se puede establecer una cultura corporativa positiva y fomentar el compromiso y la lealtad de los empleados. Además, los valores y la ética también son importantes para mantener una buena reputación de la organización y construir relaciones duraderas con las partes interesadas
Desarrollar objetivos y metas desafiantes
A través del establecimiento de objetivos, los líderes pueden fomentar el crecimiento, así como el desarrollo constante en toda la organización, mejorando continuamente los estándares de las metas dentro de cada uno de los departamentos.